jueves, 5 de mayo de 2011

Mirada penetrante...!


Soy un infeliz sin nombre, no pertenezco a nadie ni nadie me pertenece, ni siquiera yo mismo... pero soy!... luego, existo!... ¿no?... Siempre con miedo a deslizarme por el mundo, a lo desconocido, a enfrentarme conmigo mismo y decirme que ya está bien, que las personas deben respetarse a sí mismas pero muchísimo más importante es respetar al resto, sus decisiones, sus dudas… y por supuesto, aceptarlos tal y como son… de lo contrario, jamás conseguirás lo primero ni alcanzarás la verdadera felicidad (si es que existe y crees en ella!).

Si quieres ser un espíritu libre, un ser salvaje y te asusta la idea de que alguien pueda enjaularte, no te preocupes, la mayoría de las veces lo hacemos muy bien solitos… nos metemos dentro, la cerramos con llave y luego como gilipollas la tiramos bien lejos… luego vienen los problemas, hagas lo que hagas, siempre acabas tropezándote contigo mismo!

3 comentarios:

  1. Como siempre un placer haberme pasado de nuevo por tu casa. Ya tenemos aquí el finde...

    Saludos y un abrazo.

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  2. Qué rezón tienes con el culminante final mi querido Marce. Joder si tenemos la capacidad de enjaularnos y de ser nuestra propia piedra, esa con la que es más fácil tropezar. Mira tú pues, que caigo en la cuenta de una de las cosa fáciles de la vida es tropezarse con una o uno mismo o misma. Reflexiva entrada.

    Un besote.

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