Ruido, ruido y más ruido a mi alrededor, ensordecedor, maligno, repulsivo…
Todo gira muy rápido, aparecen las náuseas precedidas de fuerte sensación de mareo…
Entonces, cierro los ojos y me dejo llevar…
No quiero abrirlos, me esfuerzo en escuchar… y el ruido comienza a transformarse en silencio.
Sobrecogedor, frío, distante, pero agradable silencio.
Empiezo a oír el mar como un leve murmullo a lo lejos…
Fuertes olas al romper en la orilla, relajantes, lejanas y próximas a la vez en su eterno vaivén…
Ahora me oigo… ya no hay ruido!
Abro los ojos lentamente y encuentro paz en mi silencio!
(Reyes y Reinas, vagando por mundo perdido, entre el cielo y el infierno….)




