Después de los anuncios de hoy, vamos de mal en
peor y para los que, como yo, no somos economistas ni entendidos en números al
nivel que, supuestamente, hace falta para entender todo lo que intentan
decirnos, no dejamos de ver como día a día intentan exprimirnos un poco más… y
yo digo… ¿hasta cuando?... porque ahora
mismo, con el, cada día más miserable sueldo que nos queda, los recortes
anunciados hoy que vienen a sumarse a los ya realizados, el aumento de la
jornada laboral (me pregunto para que!), ese supuesto (no)rescate para que, una
vez más, los bancos tengan beneficios a nuestra costa, la subida del IVA… y
podríamos seguir… pues que queréis que os diga, los ánimos calentitos y la
moral por los suelos, pero mira, una compañera me decía hoy que por lo menos
tenemos trabajo y no puede decir lo mismo todo el mundo ahora mismo... y lo
peor es que es verdad!...

Bueno, que este no es un blog para cabrearse (que
para eso está la prensa diaria y los, cada vez más temidos, Consejo de Ministros) y lo que quería contaros es que este fin de
semana lo pasé en Oporto disfrutando de una inmejorable compañía y un magnífico
regalo de cumpleaños.
Poco tiempo como para disfrutar plenamente de tan bella ciudad (aunque un poco descuidada –y me temo que no
por la crisis-), pero mira por donde... por una vez voy a hacerles caso a esta panda de chorizos del Gobierno: A
CONTENER EL GASTO TODO LO QUES E PUEDA porque me he quedado con ganas de
volver!