Bonita ciudad, edificios centenarios, grandes ríos, tranquilos lagos y que decir del puente con su torre de vigilancia!
Se percibía la calma hasta en el agua, a pesar del día gris!
Ojalá algún día pueda volver y ser tan feliz… o más!
Ojalá podamos!
Quizás el tiempo no se detenga para nada ni nadie y el reloj a menudo vaya demasiado rápido pero aquí os dejo mi modesto rincón para capturar pequeños fragmentos de la vida, porque a veces, solo a veces, una fotografía es la mejor llave del tiempo.